De entre las sombras regreso para salvarte, para salvarme. Hoy me he visto rodeando el abismo, pero no era hoy. Llevo años cayendo. Sólo nos traga el abismo en el que ya caíamos cuando despertamos a la consciencia, o eso parece.
Espero la lluvia que devuelva el peso a mis sueños. De tan ligeros, se me escaparon hace tiempo. Me obligaron a creer que no se podía tener todo. Me convencí de ello, me acostumbré a ello. Nadie nos dice que no se necesita todo, nadie nos dice que hay cosas a las que no podemos renunciar.
Somos esclavos del gris. Y lo llamamos negro. Que la vida no te sorprenda, buscándola en otro lugar.
yo no lo llamo negro por pura superstición
que bien escribes, niño
Nunca hay que renunciar a lo que realmente interesa.
Totalmente de acuerdo contigo, Pe… pero me gustan mas los escritos menos “nublados”. ;)
Está bien que regreses, siempre fue un placer contar contigo entre nosotros, sobretodo, si se trata de salvarte, si hablamos de no renunciar a nuestros sueños. Es cierto que no se necesita todo, sólo necesitamos aquello que nos satisface hasta el punto de no echar en falta el resto. Lo justo para no envidiar a nadie, tenga lo que tenga. Lo suficiente para sonreír por las mañanas…y acostarse tranquilo por las noches. Aunque nadie dijo que ese poquito sea fácil!
Penélope:
Las supersticiones no son buenas, arruinan cosechas. :P
Gracias por tu comentario y por seguir pendiente a pesar de llevar tanto tiempo inactivo.
Besos.
Morgana:
Totalmente de acuerdo contigo, Morgana.
Gracias por venir a comentar, sé que los textos “nublados” como tú dices no te dicen nada, así que gracias por venir a pesar de ello.
Besos.
Nightingale:
El placer es que sigas pendiente de mis tribulaciones a pesar de la inconstancia. Tomo en cuenta tus consejos, sabes que lo hago.
Besos
Hola joven Lin
Intenta no renunciar a muchas cosas por ti mismo. Ya verás que, a la larga, la vida te obliga a renunciar.
Aunque a veces también es benevolente y te proporciona otras.
es verdad q vas a prendiendo que todo no lo puedes tener, pero nadie te dice que serás incapaz de renunciar a cosas y que quizas esas cosas o personas renunciarán a ti…
Isabel:
Hola joven Isabel
Hay veces que la vida no espera a que seamos mayores para obligarnos a renunciar. Seamos aventurados para proporcionarnos esas otras cosas nosotros mismos.
Besos
DavidG:
Es que en el fondo siempre es uno mismo el que se dice a lo que puede renunciar y a lo que no, lo demás son hostias contra paredes huecas. Eso sí, los tochos también sufren.