Feed en
Entradas
Comentarios

Sentado sobre la arena de cualquier playa. La arena, esa tierra que abrió los ojos y se propuso limpiar el alma, ser más pura, ganar la levedad.

Aquí, sentado con la arena, en cualquier playa. Espero desde hace horas (ella lleva quizá la eternidad), que las espumosas crines me hablen. Espero que, en ese lento y premeditado suicidio contra las rocas, me escriban. Con la propia sal que se les derrama de las heridas, me escriban.

No sé qué esperará ella, sigue conmigo. Bajo todos estos pensamientos, a mi lado, detrás, casi tan omnipresente como el mar que se empeña en callar frente a nosotros. Pero más presente.

Mientras se sostiene el silencio de las olas, me pregunto qué puede esperar ella, la arena. Una vez limpia, pura y leve, qué puede esperar.

Un susurro, quizá una broma de la brisa. No, es una palabra. Sobre el espigón, colección ordenada de rocas grises, ancladas por perder el orden. Una mancha de cristales blancos sobre el pétreo gris.

Viento.

Las olas me dicen “viento”. Y yo esperaba un nombre, una dirección, un color, cualquier cosa para orientar mi vida. Vuelvo a sentarme sobre la playa, gris cemento. La arena se fue, siquiera sin despedirse, aunque yo tampoco la saludé al llegar, habíamos contemplado juntos tantos testigos mudos…

Quizá eso esperaba la arena, “viento” para dirigir sus pasos, pues aún con tanta levedad, el ser no puede arrastrar al alma.

Quizá es, más bien, que por tanta levedad, el ser no puede arrastrar al alma.

No sé, pero seguro que no lo descubriré, anclado a la orilla de cualquier mar.

10 respuestas para “En la orilla de cualquier mar”

  1. Anonymous dice:

    Mares de Europa

    Mar Adriático
    Mar Báltico
    Mar del Norte
    Canal de la Mancha
    Mar Cantábrico
    Mar Mediterráneo
    Mar de Barents
    Mar de Groenlandia
    Mar de Noruega
    Mar Negro

    Mares de Asia

    Mar de Andamán
    Mar Amarillo
    Mar Arábigo
    Mar de Aral
    Mar de Banda
    Mar de Bering
    Mar Caspio
    Mar de Célebes
    Mar de China
    Mar de Filipinas
    Mar de Japón
    Mar de Kara
    Mar de Laptev
    Mar de Ojotsk
    Mar Rojo
    Mar de Siberia Oriental
    Mar de Sulu

    Mares de América

    Mar Argentino
    Mar de Beaufort
    Mar Caribe
    Mar Chileno
    Mar Colombiano
    Mar del Labrador
    Mar de los Sargazos
    Mar de Bolivia

    Mares de la Antártida

    Mar de Amundsen
    Mar de Bellingshausen
    Mar de Weddell
    Mar de Ross

    Mares de Oceanía

    Mar de Arafura
    Mar de Tasmania
    Mar de Timor

    Verde, siempre azul, 7 notas, 7 colores…

  2. el_Vania dice:

    ¿Y la luna? ¿Qué te dijo?
    Porque me imagino que fue de noche, ¿no?
    No te rindas pensando que no descubrirás jamás lo que buscabas en la orilla de esa playa encantada. Tal vez lo encuentres donde menos te lo esperas, o te lo revele quien menos te lo esperas.
    Así es la vida.
    Bien está pararse a meditar, pero no quedes anclado.
    Un placer!

  3. linmer dice:

    1er anónimo:

    No es por molestar, pero te dejaste los mares de África ;)

    El verde no siempre es azul, a veces, es poesía, tú me lo enseñaste.

    Un beso, flamenca

    el_vania:

    Quizá yo también esperaba el viento, o la nada. La luna siempre se empeñó en ser muda, pero no la culpo, nunca sabemos escuchar en ésos momentos…

    Gracias por el consejo, amigo, a por el pensamiento voy, soltando amarras.

    Un abrazo ;)

  4. Morgana dice:

    Me gusta la gente paciente. La que sabe esperar.
    A veces es inútil… y lo que tiene que llegar nunca llega.
    Pero para mí lo importante es la decisión. El ser consecuente con uno mismo y con todo lo demás.
    Unicamente así se avanza… aunque estés “anclado”.
    Además ya sabes que nos sentaremos contigo en la orilla para acompañarte en la espera.

    Besos salados…

  5. linmer dice:

    Morgana:

    A eso vine a la playa, a esperar. Venía buscando respuestas, o preguntas, quién sabe.

    Con compañías como la vuestra, milady, cualquiera se anclaría gustoso, a esta orilla, o a cualquiera.

    Besos marinados

  6. Reif dice:

    Mientras esperabas en la arena… ¿no dibujastes ningún nombre en la arena? de forma involuntaria a veces nuestro cuerpo manifiesta lo que sentimos pero nos negamos a ver, o a veces estamos tan confusos que esperamos ese choque ese estímulo que nos haga reaccionar, lo que pasa que esos fenómenos ocurren pocas veces, los químicos dicen que contra más te mueves más probabilidad de chocar y desencadenar la reacción, ¿será cuestión de nadar en el mar entonces? metete dentro, al principio estará frío, pero merecerá la pena.
    por cierto, me ha encantado este escrito. Para mi gusto uno de los mejores.

  7. linmer dice:

    Reif:

    Tú siempre tan al grano viejo amigo, y tan cotilla… Qué nombre en la arena ni que ocho cuartos, lo que quieras saber me lo preguntas frente a un par de cafés hombre…

    Después del momento de irreflexión:

    Tienes razón en lo que dices, y eso de nadar es tan bonito… Mira, ni se me había ocurrido (hablo de la metáfora, claro). Por cierto, gracias por el cumplido.

    Un beso, lagarto

  8. Anonymous dice:

    Al leer este escrito me ha hecho sentir paciencia, esperanza, soledad, la sensación de estar enamorado y no ser correspondido…

    Y siento la espera de mi comentario, ya sabes el porque…

    Y ahora que sigo pensando en tus palabras se me ponen los pelos de punta, a la persona que va dirigida la haces sentirse única.

    Es precioso, Linmer.
    Un beso,
    Jenny

  9. Laila dice:

    Esperar, todo en esta vida vida es esperar. La luna siempre muda…a veces siento que me condena sabes?

    En fin…solo espero que no se te vaya la vida en esperar.

    Saludos

  10. linmer dice:

    Jenny:

    Precioso es lo que me dices tú que sientes…

    Un besazo, guapa.

    Laila:

    No te preocupes, siempre llega una ola que nos salva.

    Un abrazo

Deja una respuesta