(*)
9 09 2006Cuando por fin levantas un poco la cabeza, viene alguien y te aporrea para volver a estar postrado en el suelo. Con la cara en la acera, respirando el rastro de las mentiras, esas mentiras que dejan tus huellas por allá donde pasas. ¿No te da miedo hacerte una vida a base del engaño? No deseo que te quedes sola, aunque sigas por ese camino, solo quiero que desaparezcas, pues yo sigo con mi nariz oliendo la puta desolación.
Gilipollas
(*) Como empieza a ser habitual, el asterisco indica que el texto es de un buen amigo.






Uff! Nada es tan malo jamás como parece, y, por supuesto, nada dura eternamente…
Para comenzar, tú amigo deberia dejar de apodarse “gilipollas”
A veces, estar en el suelo y tocar fondo, es lo única forma que tenemos de ver que sólo nos queda la posibilidad de subir a flote. La vida es bella, sólo hay que aprender a mirarla. Besos a los dos.
Completamente de acuerdo contigo, Piz, a ver si a ti te hace caso ;) Besos
Al autor anónimo:
¡Que no! ¡Que no te merece, hombre!
No estoy seguro de estar de acuerdo con tu amigo Gilipollas. En cierta medida, nuestras vidas, nuestro montaje, es un frágil andamiaje hecho a base de verdades, mentiras, certidumbres e incertidumbres, cosas ciertas y otras imaginadas o sólo sospechadas.
Lo que ocurre, me parece a mí, es que cuando los demás vemos el montaje desde fuera nos resulta muy tentador los puntos débiles del mecano de los otros. pero nunca vemos los propios. Ea.
Un abrazo.
En la mayoría de ocasiones te daría la razón, lamentablemente, esta vez no es paja en el ojo ajeno, buen Wolffo.
Al pobre Gilipollas lo han puteado, sin eufemismos ni más adjetivos que puedan explicarlo.
Creo que los dos lleváis razón…
Palos y más palos… pero como bien dice piz, la vida es bella… no??
;)