Con los ojos deseando nadar en agua salada, despertando de un sueño que nunca ocurrirá, me miro al espejo y veo a un desconocido, de silueta olvidada, con una cara cansada y descuidada. Sin aparente expresión mas que la de un fantasma que solo vaga por sus recuerdos.
Esa alma errante a veces recuerda, le viene a la memoria una época en la que sentía con las manos, amaba con la mirada y solo podía respirar felicidad. Aquella época en las que tus besos aceleraban mi pulso hasta descarrilar toda mi cordura, solo rozarte extasiaba toda mi piel, por mi sangre solo recorría una emoción que no se puede describir hasta que la vives.
Pero todo aquello por algún motivo se murió, se desvaneció como aquel castillo de arena arrasada por la marea. Ahora sólo me alimento del recuerdo de aquellos días, esperando a veces que me recuerdes todas aquellas sensaciones que me dieron razones para luchar.
Pero esos días se esfuman cada vez más rápido de mi cabeza, maldecido por una terrible nostalgia que me quita el sueño, el apetito, el sentido y el alma, dejando al fantasma mirándose al espejo preguntándose por qué.
Triste olvido*
6 jul 2006 por linmer
(*) escrito por idiota
idiota es otro amigo anónimo, de esos que pululan por mi blog (y agradecido enormemente estoy de ello). Creo que “poeta desgastado” le conviene más como pseudónimo, pero cada uno escoge su autoría…
Todo un placer hospedarte, ojalá sigas escribiendo así, aunque te deseo que sea por otros motivos
uff, impresionante.